La usurpación de las Islas Malvinas
- 3 ene 2024
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El 3 de enero de 1833 la corona britÔnica usurpó las islas Malvinas.
En 1810, al tiempo de la Revolución de Mayo, el archipiĆ©lago formaba parte del legado colonial y como tal quedó bajo la jurisdicción del nuevo gobierno patrio. En 1811 las islas se despoblaron y la guarnición de la isla Soledad se trasladó a Montevideo, requerida por el virrey ElĆo.
Los sucesivos gobiernos tuvieron en cuenta en diversos actos administrativos a las islas Malvinas, consideradas parte integrante del territorio heredado de EspaƱa por sucesión de Estados, segĆŗn el principio universalmente aceptado de Uti possidetis iure. En agosto de 1816, JosĆ© de San MartĆn envió una carta al gobernador de San Juan, solicitando la liberación de prisioneros que se encontraban en Carmen de Patagones y en Malvinas (Colonia penal de San Carlos) para sumarlos al EjĆ©rcito de los Andes.
En 1820 el Directorio comisionó a David Jewett ācorso norteamericano al servicio de las Provincias Unidasā con su embarcación "La Heroica" a tomar posesión de las islas, a nombre del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas. El 6 de noviembre de ese aƱo, en Puerto Soledad, sobre las ruinas de la antigua fortificación, se enarboló por vez primera la bandera nacional, disparĆ”ndose una salva de 21 caƱonazos. La Junta de Representantes de Buenos Aires sancionó la ley de caza y pesca para evitar la matanza masiva de anfibios ālobos, ballenas y focasā y de ganado cimarrón.
En 1823 se le concedió a Luis MarĆa Vernet y Jorge Pacheco la explotación de recursos de las islas segĆŗn decreto firmado por el gobernador MartĆn RodrĆguez y el ministro Bernardino Rivadavia.
En 1829 se designó a Vernet comandante polĆtico y militar del archipiĆ©lago: āEl Gobierno de Buenos Aires, habiendo resuelto por decreto de esta fecha que las Islas Malvinas, adyacentes al Cabo de Hornos en el mar AtlĆ”ntico sean regidas por un comandante polĆtico y militar y teniendo en consideración las calidades que reĆŗne Don Luis Vernet, ha tenido a bien nombrarlo, como por el presente lo nombro, para el expresado cargo de Comandante PolĆtico y Militar de las islas Malvinas, delegando en su persona toda la autoridad y jurisdicción necesaria al efectoā. Firmado: MartĆn RodrĆguez. Salvador M. del Carril. 10 de junio de 1829
Vernet, por su parte, asentó su compromiso de āestablecer una colonia, dentro de tres aƱos, de la concesión del permiso, quedando bajo la inmediata obediencia del gobierno de Buenos Aires, lo mismo que los colonos serĆ”n tratados como ciudadanos de la RepĆŗblica y gozarĆ”n los mismos derechosā.
Lo que siguió fue el ejercicio pleno de la soberanĆa, la consiguiente ocupación del territorio y la colonización que le siguió. AdemĆ”s de Puerto Soledad, Vernet fundó dos pueblos mĆ”s: Rosas y Dorrego. El censo arrojó 100 pobladores, incluidos el contingente de gauchos e indios que revistaban como peonada de las estancias.
Todo parecĆa estar en orden. Sin embargo, en 1831 se registró un incidente con la fragata estadounidense USS Lexington, en tanto que el 2 de enero de 1833 arribó la fragata de guerra britĆ”nica HMS Clio, al mando del capitĆ”n John James Onslow, quien comunicó al jefe argentino que venĆa a retomar la posesión de las islas en nombre del Reino Unido. El capitĆ”n de la goleta SarandĆ, JosĆ© MarĆa Pinedo, dada la evidente superioridad militar de los invasores, optó por embarcar a sus hombres y retornar al continente. Al dĆa siguiente, 3 de enero, desembarcaron las fuerzas britĆ”nicas, izaron su pabellón y arriaron el que habĆa dejado Pinedo. La ClĆo se retiró dejando a William Dickson a cargo.
Cabe preguntarse por quĆ© Gran BretaƱa, que desde 1774 pareció olvidarse de las Malvinas, volvĆa a interesarse por ellas. Posiblemente el interĆ©s de los EE.UU. los puso en alerta y ademĆ”s para esa Ć©poca adquirĆa singular importancia la colonización de Australia y Tasmania, lo que convertĆa a Malvinas en una base estratĆ©gica en los mares australes. Lo cierto es que el acto de fuerza britĆ”nico fue una flagrante violación del derecho internacional de la Ć©poca.
El embajador argentino en Londres, Manuel Moreno, presentó el 17 de junio de 1833 formal protesta ante el Foreign Office donde exponĆa los derechos de soberanĆa, basados en la propiedad y ocupación por EspaƱa de las islas. La corona britĆ”nica la desestimó, anexando el archipiĆ©lago como territorio colonial. Le siguieron otras tres protestas entre1841 y 1842, que corrieron la misma suerte de la primera.
Gobernaba Juan Manuel de Rosas. SegĆŗn la versión revisionista, el gobernador de Buenos Aires no consintió la ocupación, sino que habrĆa tratado de recuperar las islas mediante un ardid diplomĆ”tico, ofreciĆ©ndolas forma extraoficial en transacción por el emprĆ©stito Baring para que, en caso de ser aceptado dicho ofrecimiento, fuera rechazado por la Legislatura provincial, pero quedarĆa el reconocimiento inglĆ©s sobre los derechos de la provinciaā.
El gaucho Antonio Rivero lideró la sublevación de agosto de 1833 que ultimó a Mathew Brisbane y a Juan Simón, quienes ejercĆan la autoridad territorial, y a otras tres personas, entre ellas Dickson. En 1834 Rivero y los otros fueron aprehendidos y llevados a Inglaterra para ser juzgados. Fueron devueltos a Buenos Aires sin sentencia.
Hasta el presente las Malvinas siguen usurpadas, pero son argentinas y el reclamo sigue en pie.