Las Malvinas son argentinas



El 10 de junio se conmemora el Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas y Sector Antártico con motivo de la designación del primer gobernador argentino en las Islas Malvinas en el año 1829.


Después de 1810, los sucesivos gobiernos patrios tuvieron en cuenta en diversos actos administrativos a las islas Malvinas, consideradas parte integrante del anterior territorio español.

El 10 de junio de 1829 se designó a Luis Vernet comandante político y militar del archipiélago. Le tocó al gobernador interino Martín Rodríguez y al ministro Salvador M. del Carril rubricar el decreto respectivo: “El Gobierno de Buenos Aires, habiendo resuelto por decreto de esta fecha que las Islas Malvinas, adyacentes al Cabo de Hornos en el mar Atlántico sean regidas por un comandante político y militar y teniendo en consideración las calidades que reúne Don Luis Vernet, ha tenido a bien nombrarlo, como por el presente lo nombro, para el expresado cargo de Comandante Político y Militar de las islas Malvinas, delegando en su persona toda la autoridad y jurisdicción necesaria al efecto”.


La designación no era fortuita. Luis María Vernet, nacido en Hamburgo en 1791, había llegado a Buenos Aires en 1819 para desarrollar actividades comerciales y, en 1823, se le concedió junto a Jorge Pacheco la explotación de recursos de las islas. Vernet inició algunas actividades en la isla Soledad introduciendo los primeros caballo y ganado, aunque esa primera incursión fracasó. La experiencia se repitió en 1826 con mejores resultados y se extendió en los años siguientes.


Vernet afirmó que “mis compromisos serán establecer una colonia, dentro de tres años de la concesión del permiso, quedando bajo la inmediata obediencia del gobierno de Buenos Aires, lo mismo que los colonos serán tratados como ciudadanos de la República y gozarán los mismos derechos”. En julio de 1829, se instaló en Malvinas junto a su esposa y tres hijos y una veintena de familias y peones contratados oriundos de Buenos Aires y Carmen de Patagones, entre ellos el legendario Gaucho Rivero. Su esposa, María Sáez, asentó en su diario personal: Domingo 30 de Agosto — Muy buen día de Santa Rosa de Lima, y por lo que determinó Vernet tomar hoy posesión de la isla en nombre del gobierno de Buenos Aires, a las doce se reunieron los habitantes se enarboló la Bandera Nacional a cuyo tiempo se tiraron veintiún cañonazos, repitiéndose sin cesar el ¡Viva la Patria! puse a cada uno en el sombrero con cinta de dos colores que distinguen nuestra Bandera”.


La reacción de Inglaterra no se hizo esperar: el encargado de negocios británico en Buenos Aires, Woodbine Parish, elevó una protesta ante el gobierno argentino, argumentando que las islas les pertenecían. La colonización avanzó de a poco; además de Puerto Soledad se fundaron otros dos pueblos: Rosas y Dorrego. En 1831 se registró un incidente con tres naves de bandera estadounidense que dio lugar a una violenta represalia de la corbeta Lexington, cuyo capitán difamó a Vernet suscitándose un conflicto diplomático. En noviembre de 1832, Vernet y su familia abandonaron las islas para siempre.


El 2 de enero de 1833 arribó la fragata de guerra británica HMS Clio, cuyo capitán comunicó al gobernador interino José María Pinedo que venía a retomar la posesión de las islas en nombre del Reino Unido. Pinedo y los suyos no ofrecieron resistencia y retornaron al continente. Al día siguiente desembarcaron las fuerzas británicas, arriaron el pabellón azul y blanco e izaron el suyo. Gran Bretaña, que desde 1774 pareció olvidarse de las Malvinas, volvía súbitamente a interesarse por ellas dada su ubicación estratégica en el Atlántico Sur.


El embajador argentino en Londres, Manuel Moreno, presentó formal protesta ante el Foreign Office donde exponía los derechos de soberanía, por ser parte del legado colonial. El gobierno inglés la desestimó. Le siguieron otras tres protestas en años subsiguientes que corrieron la misma suerte. A su vez, por vía extraoficial se intentó una transacción por el empréstito Baring, que según fuentes revisionistas no fue sino una estratagema de Juan Manuel de Rosas para, en caso de ser aceptado el ofrecimiento, obtener el reconocimiento inglés sobre los derechos invocados. Como fuere, no prosperó.


En agosto de ese año, el gaucho Antonio Rivero lideró una sublevación que ocasionó varias bajas. Rivero y sus compañeros fueron aprehendidos y trasladados a Inglaterra para ser juzgados, pero el tribunal se declaró incompetente y los envió de regreso.


Luis María Vernet murió en 1871. Bartolomé Mitre afirmaría que “murió pobre después de enriquecer a un país”. Sus restos se hallan en el cementerio de a Recoleta y un cerro en la isla Soledad lleva su nombre. En 1973, la Ley 20561 estableció el 10 de junio como Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas

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